¿DE QUÉ DIABLOS TRATA “YESTERDAY”?


Por un lado, un cantante fracasado (Jack Malik) que de pronto, luego de un apagón de luz mundial y que es atropellado por un bus, es el único que recuerda las canciones de The Beatles, abriéndose la oportunidad de transformarlas en sus propios éxitos. Esto matizado por una contenida e ingenua historia de amor que cuesta años y decenas de interrupciones concretarse. Así de simple. Personajes secundarios que con un poco de esfuerzo logran desarrollarse o, al menos, mostrar sus propios caracteres (por poco y Rocky no logra materializarse en el estereotipo gracioso y errático que alcanza hacia el final). Un argumento veloz y, a veces tenso, que tiene una banda sonora con temas originales y arreglos magníficos de canciones de The Beatles. Himesh Patel, quien interpreta a Malik, logra un papel contundente, dramático y humorístico, que transmite el sufrimiento de su plagio y las dudas de sus decisiones. En cuanto al estilo narrativo, el director va recurriendo a fórmulas que permiten al espectador apropiarse de la obra, como algo que se vuelve cotidiano: una suerte de estado mental, de familiaridad. En ese aspecto, podemos hablar del ritmo de situaciones que van apareciendo de forma intercalada y que van reafirmando esa “confianza” en el film, por ejemplo, las recurrentes y perfectamente bien distanciadas interrupciones que sufre Malik, ya sea cuando está tocando “Let it Be” para sus padres como cuando está hablando con Ellie, su amiga. Estas interrupciones, entregan un ritmo y un refresco y aquí el padre es clave, pues en la medida que interrumpe y arremete, construye su personaje en dicha acción, un padre totalmente distraído, fuera de lugar, desatento e indiferente, todo ello detrás de una sonrisa búdica. Película no sólo, pero sobre todo, para fanáticos de George, Paul, John y Ringo.
Por otro lado, un análisis violento al poder y la maquinaria del mercado, donde el talento no es más que un diamante que se encuentra en una cueva y el ser humano el producto comercial que, si no es vendido, no existe. Jack Malik, efectivamente, es un cantante sin talento, pero que gracias a un infortunio y un milagro, ingresa por la madriguera del conejo para entrar en el mundo de las maravillas. Un antes y un después, un uno y otro, y he ahí el espejo de las casas de Malik, en la entrada o en su habitación, que van marcando ciertos reflejos de eso otro, a veces difuso, que se va abriendo por un camino infernalmente bello. De alguna manera, la comprensión, ese momento en que Malik pretende analizar si está en la realidad o en un sueño o si, definitivamente, ha transportado a todo su entorno a un contexto nuevo e intrincado, transcurre en ventanas, a veces con lluvia, en la puerta de vidrio de la casa de Ellie, en la ventana de la sala de clases de Ellie, en la ventana del auto. Espejos y vidrios, reflejos y transparencias que van construyendo este nuevo paraíso, repleto de tentaciones y deseos. Tras unos tropiezos, Malik logra despertar al monstruo y que éste se fije en él. Para ello, debe dar cuenta del largo y tortuoso camino que lleva a su puerta, hasta que el monstruo lo apunta con el dedo y le ofrece el cáliz sagrado de la fortuna y el éxito. Es en ese momento que Malik sufre una nueva transformación a expensas de sí mismo, pasando de ser un ser humano a un producto que no tiene dominio sobre él. Sobre Malik cae la imagen, la publicidad, y huestes, hordas de robots alegres toman su cuerpo, su talento, su creación para transformarla en un fenómeno global. He aquí, cuando la voz de the Beatles regresa para advertir: niño, cargarás con este peso, cargarás con este peso, por un largo tiempo. El monstruo grande y pisa fuerte es también ese Dios omnipotente y arbitrario, que elige quiénes sí y quiénes no, siempre y cuándo responda que “sí quieres” correctamente.
No obstante, el final, esperanzador y tibiamente heroico, (MEGA SPOILER)  matizado por la presencia sublime de alguien que supo galopar y domar al monstruo, hasta que el monstruo le respondió con un aguijón, John Lennon, es quizás un punto débil del film o, al menos, una fantasía que no da cuenta de forma realmente crítica de la realidad.



Yesterday
Dirección Danny Boyle
116 minutos
2019

Producción working Title Films
Distribución Universal Studios


Comentarios

Entradas populares