EL SER HUMANO EN LA NATURALEZA INTERVENIDA: COMENTARIO A “POEMATTOGRAFÍAS DEL LITORAL” DE MATÍAS MORALES
A través de un proyecto
financiado por el Ministerio de la Cultura, Las Artes y el Patrimonio, el año
2019 la editorial Una Temporada en Isla Negra ha publicado a seis autores del
litoral sur de la V Región: Oscar Reyes, Daniel Garnett, Isabel Rivero, Álvaro
Ruiz, Pablo Salinas y Matías Morales, poeta de radicado en Cartagena, cuyo
poemario se titula “Poemattografías del litoral”, probablemente jugando con el
apodo por el cual es conocido en el litoral (Fumatto) y por su afición a la
fotografía.
El texto de Matías no es un libro
de fácil lectura. Aunque, a decir verdad, a primera vista sí lo sea: varios poemas
breves, presencia de rimas repetitivas, una musicalidad constante que advierte
un origen oral en la producción de los textos, incluso funcionando con una base
de rap:
Cuando voy al estero
Me siento a mirar
Sorprendido de los sonidos
Que viven en ese lugar
Me pongo a caminar
Y puros rostros me empiezan a encontrar (…)
En ese sentido, aunque más conociendo las
performances de Fumatto que por el libro propiamente tal, quizás en algunos
textos podríamos indicar que sobreviven de mejor manera en la lectura oral que
en la página escrita lo que nos lleva, a veces, a poder distinguir entre textos
que nacen para un recital o para la galería frente a otros que tienen su
independencia, vida propia que les permite comunicarse por sí mismos sin la
necesidad del lector. Pero, insisto, no
es de fácil lectura cuando uno atraviesa las primeras capas “musicales” de los
poemas y se va develando un subtexto melancólico y pesimista, una ingenuidad e
inocencia que desnuda al ser humano o, más bien, a la naturaleza ya
intervenida, artificial, por la acción de “lo moderno”.
Si en la experiencia del lenguaje,
la metáfora en sus orígenes se apropiaba de eventos naturales para explicar las
construcciones humanas, en el texto de Morales las construcciones humanas
explican los eventos de la naturaleza, partiendo de la base que el horizonte
terrestre ya no es tal sin la manipulación de la sociedad, como si la
tecnología fuera el origen primario y la naturaleza un producto posterior:
(…) aves del litoral
Con alas embetunadas
Coartando el andar
Patas de patos cortadas
Filos enlatados
Cogotes amarrados
Plásticos hundidos (…)
(…) Esperen su sol
Con los rieles puestos
Bajo su calzado aplanador
Del tronador paisaje
De las ruedas asfaltadas
Cayendo gravitacionalmente motorizadas.(…)
(…) no había flecha que perseguir
Insulté la alarma
Que atolondra los mediodías (…)
Betunes, latas, amarras,
plásticos, flechas, rieles, calzados, ruedas, motores, alarmas permiten
describir la enunciación de la naturaleza, en el ojo del ser humano actual que
sólo es capaz de observar esta simulación de lo primitivo, esta instalación de
un territorio interdependiente de la mano bruta. El mar ya no es sólo oleajes,
vientos, fuerza, seres vivos, también son seres inertes, fabricados, basuras
flotantes y no sólo en el describir, sino que también en la comprensión: gravitacionalmente motorizadas, ¿Cómo
entender los fenómenos hoy, sino es a partir del poder destructor del ser
humano?:
(…) el colibrí distraído por libar el néctar que el gato acecha
Desde el miércoles pasado
Y las murallas que están allí para ser vertidas
Caerse y transformarse en esquinas nuevas
Sirena del mar que hacen cantar los mediodías
Y los kilos de basura que aún no recuerdo el por qué me dio nostalgia
botar.
(…) ropas
Plásticos
Ruedas
Y cajas
Botellas y latas
Zapatos sin
Par
El rayo entendido como ráfagas de
metralletas, las aves comprendidas en el forcejeo de los betunes oleosos,
mediodías identificados por alarmas siniestras y no por la altura del sol. Es
más, la naturaleza sentida e interpretada no directamente, sino detrás de una
cámara fotográfica digital como en “Fotografié el atardecer y me llevé una
sorpresa”: (…) envidio tu grácil vuelo/
cuando al registrar el paisaje/ encuentro un acierto en tu pasar.
Es el litoral explicándose desde
lo humano, como una condena hermenéutica de difícil solución:
(…) se va la tarde
Un gigante en kayak
Se perdió en una nube que surfea.
No obstante, los errantes humanos
transitan cabizbajos por esta realidad pseudo apocalíptica, los que atesoran piedras, los
pajarones/ que no vuelan/ por sus sueños, las brujas del litoral, parecen
siluetas zombies sin razón, perplejas en su inconsciencia, avanzando (o
retrocediendo) en solitarias caminatas donde no hay vías para caminarle, donde ya no hay brújulas.
El poemario de Morales se erige
como un testimonio lírico y también como una advertencia, tomando una bandera
flameante que nos recuerda que este lugar no es sólo el litoral de los poetas
muertos, sino también, afortunadamente, el litoral de los poetas vivos.
Poemattografías del litoral
Matías Morales
Ed. Una Temporada en Isla Negra.
2019
70 págs.


Gran libro y poesia!! Fumato y sus buemas bocanadas del litoral
ResponderEliminarEstá bacán el libro. Sería bueno tener los otros de la colección
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